Cómo organizar la carta de bebidas y vinos
Última actualización: 10 de octubre de 2026
Cómo agrupar las bebidas, cómo mostrar los vinos por copa y botella, qué indicar en cervezas y cafés y cómo mantener la carta al día.
Carta aparte o en la misma hoja
En un bar o una cafetería, las bebidas suelen ir en la misma hoja que la comida, en una columna lateral. En un restaurante con muchos vinos, conviene hacer una carta separada: el cliente la consulta con calma y tú puedes actualizarla sin tocar la de comida. Una buena regla es que, si las bebidas ocupan más de un tercio de la hoja, merecen su propia carta.
Cómo agrupar las bebidas
- Refrescos y aguas.
- Cervezas: de barril y en botella o lata.
- Vinos: tintos, blancos, rosados y espumosos.
- Cafés e infusiones.
- Copas y combinados.
- Bebidas sin alcohol y sin gluten, si las tienes.
Vinos: copa, botella y orden
Indica siempre el precio de la copa y el de la botella cuando puedas servir ambos. Ordena los vinos por tipo y, dentro de cada tipo, por precio de menor a mayor o por denominación de origen. El cliente que no sabe de vinos se orienta por el precio, y el que sabe busca la zona.
Escribe la añada y la denominación de origen, por ejemplo «Ribera del Duero, 2021». No hace falta contar la historia de cada vino: si quieres destacar alguno, añade una línea corta con la uva y el estilo.
Cervezas, cafés y detalles que se olvidan
- Cervezas: el tamaño (caña, doble, tercio, jarra) y si es de barril.
- Cafés: especifica si el descafeinado o la leche vegetal tienen suplemento.
- Refrescos: la marca y si el precio incluye hielo y limón.
- Agua: tamaño de la botella y si es mineral, con gas o del grifo filtrada.
- Combinados: la marca de la ginebra o el ron base, porque cambia el precio.
Alcohol y menores
La venta y el consumo de alcohol por menores están prohibidos en España y la normativa de cada comunidad autónoma exige carteles informativos en los locales. Consulta qué avisos debes exponer y, si quieres, diseña un cartel con el texto exacto que te indique tu comunidad.
Una carta de bebidas que sea fácil de actualizar
Los precios de las bebidas cambian con frecuencia: proveedores, impuestos o temporada. Guarda tu carta como PDF y regenera el documento cada vez que cambie algo. Evita incluir fotos o gráficos que obliguen a rehacer el diseño por completo ante un cambio pequeño.
Un ejemplo de carta de vinos pequeña
Un restaurante de tamaño medio no necesita cincuenta referencias. Una carta de entre doce y veinte vinos bien elegidos suele ser suficiente. Un reparto posible:
- Tintos (6): un joven, dos crianzas de zonas distintas, una reserva, uno de la tierra y uno de gama alta.
- Blancos (4): un albariño, un verdejo, un chardonnay con crianza y un blanco local.
- Rosados (2) y espumosos (2): un cava y un espumoso de otra zona.
- Vinos por copa (4 a 6): los más pedidos de la lista, para que el cliente pruebe sin comprometerse con una botella.
Cómo fijar el precio del vino
En hostelería es habitual cobrar la botella a un múltiplo del precio de compra. El múltiplo concreto depende del local, de la zona y del tipo de vino. Una práctica común es aplicar un múltiplo menor a los vinos caros que a los baratos, para que la botella cara no se quede fuera del alcance del cliente.
Calcula también el precio de la copa a partir de la botella: de una botella de 75 cl salen unas cinco copas de 15 cl. Si cobras cada copa a una quinta parte del precio de la botella, no te queda margen para la merma ni para las copas que se sirven un poco generosas. Por eso es habitual cobrar la copa por encima de esa proporción, o servir copas algo más pequeñas.
Sugerencias de maridaje en la carta de comida
Una forma sencilla de vender más vino es sugerir una pareja en la carta de comida: «Recomendamos: Rías Baixas, copa 4,50 €». No hace falta hacerlo en todos los platos. Con una sugerencia en cuatro o cinco platos es suficiente, y el camarero puede ampliar la información en la mesa.
Bebidas sin alcohol: una sección que se agradece
Cada vez más clientes piden alternativas sin alcohol: conductores, embarazadas, deportistas o personas que simplemente no beben. Dedicarles una sección propia, en lugar de esconderlas al final de los refrescos, transmite que las tomas en serio.
- Cervezas sin alcohol y sin gluten, indicando la marca.
- Mocktails sencillos: mojito sin alcohol, limonada de menta, sangría sin alcohol.
- Zumos naturales exprimidos en el momento, con el precio por vaso.
- Mostos y vinos desalcoholizados, si tu bodega los tiene.
- Infusiones frías de temporada, que cuestan poco y dejan buen margen.
Precios: cuánto cobrar por cada tipo de bebida
Las bebidas suelen dejar más margen que la comida, y por eso mucha gente las cuida con más atención. Tres criterios sencillos para fijar los precios:
- Refrescos y aguas: son productos que el cliente compara con el supermercado. Ajusta el precio al de los locales de tu zona.
- Café: es un producto de frecuencia. Una subida pequeña del precio pasa rápido a la memoria del cliente habitual.
- Copas y combinados: calcula el coste de la medida servida, no de la botella entera, e incluye hielo, mezclador y fruta.
Haz tu carta de bebidas
Con el generador de Hazlo Impreso puedes crear una carta solo de bebidas: una sección por tipo, un nombre y un precio en cada línea, y un PDF listo para imprimir.