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Cómo hacer una carta en varios idiomas para turistas

Última actualización: 10 de octubre de 2026

Qué idiomas elegir, qué traducir y qué dejar tal cual, cómo evitar traducciones absurdas y cómo ofrecer varias versiones sin complicarte.

Cuándo merece la pena traducir

Si trabajas en una zona turística o cerca de un hotel, una carta en inglés suele ser suficiente para empezar. Añade otros idiomas solo si los ves a menudo en tus mesas: alemán, francés, italiano o neerlandés, según la zona. Una carta que pocas veces se usa sale cara de mantener y es fácil que se quede desactualizada.

Qué traducir y qué no

  • Traduce los nombres genéricos: «cordero asado» se convierte en «roast lamb».
  • Mantén los platos con identidad propia en el idioma original y explícalos: «Salmorejo: cold tomato and bread soup, from Córdoba».
  • No traduzcas literalmente los nombres de recetas: «Huevos rotos» es mejor «Fried eggs over potatoes, broken at the table» que una traducción palabra por palabra.
  • Las unidades y la moneda no se tocan: mantén el euro y los gramos.

Evita las traducciones automáticas sin revisar

Los traductores automáticos son un buen punto de partida, pero fallan con los nombres de platos y con los ingredientes. Pide a alguien que hable ese idioma que revise la carta, aunque sea un cliente habitual o un conocido. Un error que cambia el significado de un plato, o que omite un alérgeno, es más grave que un error de ortografía.

Alérgenos en todos los idiomas

La información de alérgenos debe ser comprensible para quien lee la carta. Si tu clientela es en buena parte extranjera, traduce también la leyenda de los 14 grupos y su numeración. Una leyenda bilingüe en una esquina de la carta basta: «1. Gluten / Cereals containing gluten».

Una carta por idioma, o varios idiomas en una

  • Una carta por idioma: queda limpia y fácil de leer, pero hay que mantener varias versiones.
  • Dos idiomas en la misma hoja, con el segundo en cursiva o en gris: ahorra papel pero ocupa más espacio y se ve cargada.
  • Un QR que lleve a la versión en cada idioma: práctico, pero depende de la conexión del cliente.

Mantén los precios sincronizados

Cuando cambias un precio, hay que cambiarlo en todas las versiones. Anota qué versiones existen y revísalas juntas cada vez que actualices la carta. Una diferencia entre idiomas es de las primeras cosas que un cliente señala.

Ejemplos de traducción de platos habituales

  • Croquetas de jamón: Iberian ham croquettes (fried béchamel balls).
  • Tortilla de patatas: Spanish potato omelette.
  • Pulpo a la gallega: Galician-style octopus with paprika and olive oil.
  • Callos a la madrileña: Madrid-style tripe stew.
  • Menú del día: Set lunch menu.
  • Postre: Dessert. Café: Coffee. Cuenta: Bill.

Aclara las raciones y los suplementos

Los turistas no conocen nuestras raciones, medias raciones o tapas. Añade una línea al principio de la carta que lo explique: «Raciones: platos para compartir. Medias raciones: la mitad». También conviene explicar el pan, el cubierto o el servicio si los cobras, porque en muchos países no existen y generan sorpresa en la cuenta.

Si tu local tiene terraza con suplemento, indícalo en cada idioma. Es una de las principales causas de reclamaciones de visitantes extranjeros.

Platos típicos que necesitan contexto

Los platos con nombre local, como el salmorejo, el pisto o las migas, se entienden mejor con una breve explicación. Una descripción de una línea basta: ingrediente principal, forma de preparación y si se sirve frío o caliente. Si un plato es picante, lleva marisco o contiene cerdo, dilo, porque son motivos habituales por los que un cliente lo descarta o no puede comerlo.

Frases útiles que no deben faltar

Además de los platos, hay textos fijos que conviene traducir en cada versión. Mantenerlos en una plantilla evita olvidarlos cada vez que actualizas la carta:

  • Información de alérgenos: «Please ask us about allergens».
  • Precios: «All prices include VAT».
  • Horario de cocina: «Kitchen open from 13:00 to 16:00 and 20:00 to 23:30».
  • Suplemento de terraza y cubierto: «Terrace service: 10 % extra».
  • Carta del día: «Ask for our dishes of the day».

Cuántas versiones puedes mantener

Empieza por una sola traducción y comprueba si la utilizan. Pregunta al personal de sala qué idiomas se piden más y mira las reseñas de tu local en Google para saber de dónde son tus clientes. Si una versión no se usa en un trimestre, no la reimprimas. Es preferible una carta traducida con cuidado a cuatro con errores.

Diseño: cómo evitar que la carta se desborde

Los textos en inglés, alemán o francés suelen ser entre un 10 % y un 30 % más largos que en español. Deja espacio en la maqueta, usa descripciones más breves y reduce el número de platos si hace falta. Una carta traducida que se corta, que usa una letra diminuta o que mezcla idiomas sin orden pierde el efecto que buscabas. Antes de imprimir, revisa que ningún precio se ha quedado sin su plato.

Crea una carta por idioma

En el generador de Hazlo Impreso puedes escribir la carta en el idioma que quieras, elegir la moneda y descargar un PDF por cada versión. Duplica tu carta, cambia los textos y descarga otra.

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