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Cómo preparar el menú del día de tu restaurante

Última actualización: 10 de octubre de 2026

Qué incluye un menú del día, cómo calcular su precio, cuántos platos ofrecer y cómo presentarlo para que se entienda a la primera.

Qué incluye un menú del día

El formato clásico en España es un primero, un segundo y un postre o café, con pan y una bebida, a un precio cerrado. No hay una regla fija: lo importante es que el cliente sepa exactamente qué incluye antes de pedir. Indica si la bebida es solo agua o también vino o cerveza, si el café se cobra aparte y si hay suplementos en algún plato.

Las dudas que más discusiones generan en la caja son siempre las mismas: si la segunda bebida se cobra, si «postre o café» significa que el café con el postre es aparte, y si se puede pedir solo un plato. Decide la respuesta antes de abrir y escríbela en el menú. Si aceptas medio menú (un plato con bebida y postre), ponle su propio precio; es una opción muy pedida por quien come solo o con prisa.

Cuántos platos ofrecer

Con tres o cuatro primeros y otros tantos segundos la mayoría de clientes encuentra algo que le apetece y la cocina sigue siendo manejable. Incluye al menos una opción vegetariana y otra ligera: mucha gente que come fuera a diario la busca.

Una forma práctica de equilibrar cada bloque es pensar en tipos de plato y no en platos sueltos:

  • Primeros: un plato de cuchara (lentejas, crema, sopa), una ensalada y un arroz o una pasta.
  • Segundos: una carne, un pescado y una opción más ligera o vegetariana (tortilla, verduras a la plancha, huevos).
  • Postres: uno casero (flan, arroz con leche, natillas), fruta de temporada y, si puedes, un yogur o algo sin lactosa.

Planifica la semana, no solo el día

Improvisar el menú cada mañana es la forma más rápida de comprar de más y repetir platos. Es mucho más eficiente planificar la semana entera el viernes anterior, sabiendo qué producto vas a recibir y qué sobra de la carta.

Muchos clientes del menú del día comen contigo varias veces por semana, así que la variedad importa más que en la carta. Una regla sencilla: que el mismo plato no se repita en la misma semana y que cada día haya al menos un primero y un segundo distintos a los del día anterior. Reutiliza bases de cocina para ahorrar trabajo: el caldo del lunes puede ser la sopa del martes y el arroz del miércoles.

Aprovecha el menú para dar salida a producto de temporada y a ingredientes que ya tienes para la carta. Así controlas mejor el coste.

Cómo calcular el precio

Calcula el coste de materia prima de cada combinación posible (primero, segundo, postre, pan y bebida) y fija el precio pensando en la combinación más cara, no en la media. Una referencia habitual en hostelería es que la materia prima no supere un 30–35 % del precio sin IVA, aunque cada negocio tiene sus propios números.

Un ejemplo con cifras redondas. Supón que tu combinación más cara cuesta 3,80 € de materia prima: 1,10 € el primero, 1,90 € el segundo, 0,40 € el postre y 0,40 € el pan y la bebida. Para que ese coste sea el 30 % del precio sin IVA, el menú debería costar unos 12,70 € sin IVA. Con el 10 % de IVA que se aplica en restauración, son unos 13,90 €. Si los menús de tu zona rondan los 13,50 €, tienes dos caminos: subir el precio y justificarlo con calidad, o mover el plato más caro a un suplemento.

Ese es justo el uso correcto de los suplementos: platos con un coste claramente superior (un entrecot, un pescado de lonja, un marisco) que no quieres excluir del menú. Ponlos al lado del plato, con la cantidad exacta («Supl. 3 €»), nunca en letra pequeña al final.

Compara con los menús de la zona, pero no compitas solo por precio: un menú bien hecho y bien presentado justifica uno o dos euros más. Y recuerda que el precio que muestras debe ser el precio final, con el IVA incluido.

Cómo presentarlo

  • Pon el precio grande y arriba, junto con lo que incluye.
  • Separa con claridad los primeros, los segundos y los postres.
  • Indica los suplementos al lado del plato concreto, no al final.
  • Describe cada plato en una línea: con qué se acompaña y, si aplica, que es vegetariano.
  • Añade los alérgenos de cada plato o un aviso de dónde consultarlos.
  • Pon la fecha o el día de la semana si lo cambias a diario, para que no se quede en la mesa un menú antiguo.
Menú del día de ejemplo de Casa Marisa, en A4: precio e inclusiones bajo el nombre, tres primeros, tres segundos con un suplemento de 3 € en el entrecot y dos postres.
Un menú del día hecho con el generador: el precio y lo que incluye bajo el nombre, y el suplemento al lado de su plato.

Dónde ponerlo

El menú del día se decide muchas veces antes de entrar, así que tiene que verse desde la calle. Lo más habitual es combinar varios soportes: una pizarra o un cartel en la puerta con el precio y los platos, una copia impresa en cada mesa o en la barra, y el menú publicado en tus redes o en tu perfil de Google si lo cambias a menudo.

Si usas pizarra, escríbela con la misma información y el mismo orden que la copia impresa. Y si tienes una carta digital con código QR, actualízala a la vez: un menú del día que no coincide con lo que pone en la mesa genera desconfianza.

Actualízalo sin complicarte

Si cambias el menú cada día o cada semana, necesitas un sistema rápido. Con el generador de Hazlo Impreso escribes el menú, eliges el diseño y lo descargas en PDF listo para imprimir en A4 o en carta, tantas copias como necesites.

Para el menú del día, crea tres categorías (Primeros, Segundos y Postres), pon el precio y lo que incluye en el eslogan, bajo el nombre del local, y deja vacío el precio de cada plato salvo los suplementos. Como tus datos no se guardan en ningún servidor, guarda en una nota la lista de platos de la semana para copiarlos y pegarlos cada día, y conserva los PDF descargados por si quieres repetir un menú.

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